Reharvest, repair, circular economies: A conversation with Ayako Maruyama and Markus Berger
Recolección, Reparación Y Economías Circulares: Charla Con Ayako Maruyama Y Markus Berger
Rhode Island generates about 200,000 tons of construction and demolition debris (C&D) annually, much of which ends up in the Central Landfill in Johnston, expected to reach capacity by 2046. While some debris is transported out of state, this practice carries environmental costs such as emissions and high tipping fees. Nationally, over 90% of C&D waste comes from demolition rather than construction. Cities like Portland and San Antonio have adopted deconstruction ordinances requiring manual dismantling of buildings to salvage materials, reducing landfill waste.
In Rhode Island, RISD professors Ayako Maruyama and Markus Berger are addressing waste through their Reharvest-Repair project, which promotes a circular economy by reclaiming residual materials for reuse in architecture and design. Their work involves mapping waste streams, engaging communities, and showcasing creative material reuse to reduce reliance on new resources. The project aims to highlight how discarded materials can be repurposed, either in their original form or through innovative new uses, fostering sustainable practices within design education and public awareness.
Rhode Island genera anualmente cerca de 200,000 toneladas de residuos de construcción y demolición (C&D), según el Plan de Manejo de Residuos Sólidos del Estado. Gran parte de estos desechos proviene de la demolición de edificios, que representa más del 90% del total, mientras que la construcción aporta menos del 10%. Aunque parte de estos residuos se transportan fuera del estado para aliviar la presión sobre el vertedero central en Johnston, previsto para alcanzar su capacidad máxima en 2046, esta práctica conlleva impactos ambientales y económicos, como emisiones por transporte y altos costos de disposición.
Frente a esta problemática, dos profesores de la Rhode Island School of Design, Ayako Maruyama y Markus Berger, desarrollan el proyecto Reharvest-Repair, que promueve la economía circular mediante la recuperación y reutilización de materiales residuales considerados como desechos. Su iniciativa busca mapear y visibilizar prácticas comunitarias de reparación y reaprovechamiento, fomentando su integración en la arquitectura y el diseño para reducir la extracción de recursos nuevos. Inspirados en modelos como las ordenanzas de deconstrucción de ciudades como Portland y San Antonio, los académicos impulsan un cambio cultural y práctico hacia la valorización de materiales descartados, promoviendo así una gestión más sostenible de los residuos de construcción y demolición.