Broad Street project, zoning changes: Latest from the City Plan Commission
Proyecto Broad Street Y Cambios De Zonificación: Últimas Novedades De La Comisión De Planificación Urbana
The Providence City Plan Commission (CPC) approved two zoning change recommendations to be forwarded to the City Council and granted a unified development review for a project at 859 Broad Street during its April 28 meeting. The first zoning change involves shifting parcels on Eddy, Bay, O’Connell, and Sherburne Streets in Lower South Providence from mixed-use to industrial to permit stacking storage containers. The second rezoning request concerns 149 Governor Street, allowing expansion of a former dental practice into a larger dental facility. Both received positive endorsements.
The Broad Street project, proposed by the State of Rhode Island, aims to replace an outdated substance use treatment facility with a new building. The state sought variances to increase the allowed number of residents from eight to nine and to adjust building setbacks. The existing structure, built in the 1890s, is in disrepair and unsuitable for modern clinical needs. Commissioners approved the variances but suggested design modifications to better align with nearby architecture and encouraged salvaging historic materials before demolition. The project addresses a critical need for updated treatment facilities in the city.
La Comisión de Planificación de Providence (CPC) aprobó recomendaciones positivas para dos cambios de zonificación que ahora serán evaluados por el Concejo Municipal, además de otorgar la revisión unificada para un proyecto en 859 Broad Street durante su reunión del 28 de abril. El primer cambio propone modificar la zonificación de uso mixto a industrial en varias parcelas de Lower South Providence para permitir el almacenamiento apilado de contenedores. El segundo busca reconfigurar la zonificación en 149 Governor Street para ampliar una clínica dental. Ambos recibieron respaldo de la comisión.
El proyecto principal en Broad Street, solicitado por el Estado de Rhode Island, contempla reemplazar un antiguo centro de tratamiento de adicciones por un nuevo edificio. La propuesta requiere variaciones en los retiros y un aumento de la capacidad de camas de ocho a nueve, lo que supera lo permitido por la ordenanza local. La instalación actual, que albergaba a 16 personas, está en mal estado y no cumple con los estándares modernos, según la abogada estatal Kate Breslin-Harden y la arquitecta Damara Sisti Toohey. La comisión aprobó las variaciones con recomendaciones para mejorar el diseño, sugiriendo elementos que armonicen con la arquitectura local y la posible recuperación de materiales históricos antes de la demolición. La casa original data de la década de 1890 y no cuenta con protección histórica.