Anthony Andrew Zona Sr.
Anthony Andrew Zona Sr.
Anthony Andrew Zona Sr., a lifelong Rhode Islander, passed away peacefully on September 23, 2026, at age 92 after a brief illness. Born in Providence to Antonio and Jessie Zona, he was devoted to his wife of 68 years, Carol, and their four children, along with seven grandchildren and four great-grandchildren. A La Salle Academy and University of Rhode Island graduate, Anthony earned honors including Phi Kappa Phi membership and served in the U.S. Air Force during the Korean War.
His professional career spanned over 40 years as a global executive with Corning Glass Works and GTE Sylvania, where he was respected for his people-first leadership. Anthony contributed significantly to Rhode Island’s economic and social organizations, advocating for workers and children. Known affectionately as “The Dude,” he was admired as a boss and mentor, leaving a lasting impact on those he led.
Outside work, Anthony enjoyed woodworking, masonry, youth hockey coaching, golf, and spending summers at the Rhode Island beaches with his family. His life reflected dedication to hard work, learning, and community, grounded in strong family values.
Anthony Andrew Zona Sr., residente de North Kingstown, Rhode Island, falleció pacíficamente el 23 de septiembre de 2026 a los 92 años, tras una breve enfermedad. Nacido en Providence, Rhode Island, fue hijo de Antonio y Jessie Zona. Estuvo casado durante 68 años con Carol Pezzullo y tuvo cuatro hijos, siete nietos y cuatro bisnietos. Graduado con honores de La Salle Academy y de la Universidad de Rhode Island, donde fue admitido en la sociedad honoraria Phi Kappa Phi, Zona sirvió en la Fuerza Aérea de Estados Unidos durante la Guerra de Corea. Su carrera profesional de cuatro décadas incluyó puestos ejecutivos en Corning Glass Works y GTE Sylvania, y su trabajo lo llevó a vivir en varias ciudades de Estados Unidos y Londres, aunque siempre mantuvo un fuerte vínculo con Rhode Island. Reconocido por su liderazgo centrado en las personas, contribuyó activamente en organizaciones que fortalecían la economía local y apoyaban a trabajadores y niños. Apasionado por la carpintería, el hockey y el golf, Zona fue también un entrenador juvenil y miembro activo de la comunidad. Su legado destaca por su ética de trabajo, dedicación familiar y compromiso con su estado natal.
