Op Ed: The City Needs to Be Rescued
Artículo De Opinión: La Ciudad Necesita Ser Rescatada
The op-ed by Barry Fain and Steven Triedman highlights serious concerns about Providence’s fire and rescue services, particularly on the East Side. Despite contributing over 40 percent of property taxes, East Side neighborhoods receive fewer services, exemplified by the closure of the historic Humboldt and Rochambeau fire stations in 2017 due to budget cuts. These closures, justified by low call volumes and improved building codes, have left the area vulnerable, as seen in multiple major fires since. Providence’s fire department, one of the oldest in the country, now handles over 45,000 calls annually, with 73 percent related to medical emergencies. The city lacks enough rescue trucks, often dispatching fire engines to EMS calls and relying on mutual aid from neighboring cities, causing delays. The authors urge the city council to prioritize citywide safety over ward politics and emphasize the urgent need for more rescue trucks and better resource allocation to protect all residents effectively.
En Providence, la venta y posible desarrollo inmobiliario de las históricas estaciones de bomberos Humboldt y Rochambeau ha generado preocupación entre residentes y expertos. Estas estaciones, ubicadas en áreas con alta contribución fiscal como East Side, College Hill y Downtown, fueron cerradas en 2017 por el entonces alcalde Jorge Elorza debido a una crisis presupuestaria. La medida, que contó con el aval del sindicato de bomberos, implicó la eliminación de una compañía de escaleras que cubría zonas clave, afectando la capacidad de respuesta ante emergencias. Aunque los tiempos de respuesta en East Side aún cumplen con el estándar nacional de cuatro minutos, la simultaneidad de incidentes complica la atención rápida. Providence cuenta con el segundo departamento de bomberos pagado más antiguo del país y atiende más de 45,000 llamadas anuales, de las cuales el 73 % son emergencias médicas. La falta de suficientes camiones de rescate obliga a enviar unidades de bomberos a llamadas médicas y a solicitar ayuda de ciudades vecinas, lo que prolonga los tiempos de espera. Los autores del artículo instan al concejo municipal a adoptar una visión integral para mejorar la seguridad y dotar a la ciudad de más recursos de rescate.
