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As RIPTA Celebrates 60 Years, A Veteran Driver Reflects on 33 Years on the Roads, from Pandemics to Budget Crises

Mientras RIPTA celebra 60 años, un conductor veterano reflexiona sobre 33 años en las rutas, desde pandemias hasta crisis presupuestarias

Date: Sep 23, 2026 23 de September, 2026

The Rhode Island Public Transit Authority (RIPTA) is marking its 60th anniversary on November 7, 2026. Veteran driver John Tancredi, who has served for 33 years, reflects on his long career witnessing generations of riders grow up on his routes. Tancredi, 64, has experienced RIPTA’s most challenging times, including the COVID-19 pandemic that halved ridership and a severe budget crisis that led to historic service cuts. Despite these difficulties, RIPTA maintained service throughout the pandemic, a fact Tancredi feels went unrecognized. The agency faced a major service reduction affecting 46 routes and potential layoffs, but ultimately avoided job losses. Now, with a balanced budget and new permanent state funding from increased gas taxes, RIPTA aims for a fresh start. Plans include expanding service frequency and implementing tap-to-pay across all buses to restore public trust. Tancredi, known for his connection with passengers, sees transit as more than a job—it’s a window into the community’s lives. As he nears retirement, he remains optimistic about RIPTA’s future and its role in Rhode Island’s transportation.

La Autoridad de Tránsito Público de Rhode Island (RIPTA) celebra su 60º aniversario el 7 de noviembre de 2026. El veterano conductor John Tancredi, que ha servido durante 33 años, reflexiona sobre su larga carrera siendo testigo de generaciones de pasajeros que crecieron en sus rutas. Tancredi, de 64 años, ha experimentado los momentos más difíciles de RIPTA, incluida la pandemia de COVID-19 que redujo a la mitad el número de pasajeros y una grave crisis presupuestaria que llevó a recortes históricos en el servicio. A pesar de estas dificultades, RIPTA mantuvo el servicio durante toda la pandemia, un hecho que Tancredi siente que no fue reconocido. La agencia enfrentó una gran reducción del servicio que afectó a 46 rutas y posibles despidos, pero finalmente evitó la pérdida de empleos. Ahora, con un presupuesto equilibrado y una nueva financiación estatal permanente proveniente del aumento de los impuestos a la gasolina, RIPTA apunta a un nuevo comienzo. Los planes incluyen ampliar la frecuencia del servicio e implementar el pago con tarjeta sin contacto en todos los autobuses para restaurar la confianza pública. Tancredi, conocido por su conexión con los pasajeros, ve el tránsito como algo más que un trabajo: es una ventana a la vida de la comunidad. A medida que se acerca a la jubilación, se mantiene optimista sobre el futuro de RIPTA y su papel en el transporte de Rhode Island.