RIPTA Picks Train-Station Site for New Bus Hub. We Asked Kennedy Plaza Riders What They Think.
Ripta Elige Estación De Tren Para Nueva Terminal De Buses; Preguntamos A Usuarios De Kennedy Plaza.
RIPTA has decided to relocate Rhode Island’s main transit hub from Kennedy Plaza to an empty lot near Providence Place Mall, the downtown train station, and the State House. On August 20, RIPTA’s board approved starting architectural and engineering designs for the new bus hub at Francis and Gaspee streets. The project will use over $17 million from a 2014 transit bond, though total costs may reach $200 million. The new indoor facility will feature climate-controlled waiting areas, restrooms, digital bus tracking, and improved security, addressing concerns about the current crowded and unsafe conditions at Kennedy Plaza.
Riders expressed mixed reactions: some were hopeful about better amenities and security, while others worried about the timing given recent service cuts and funding shortages. The move mirrors the train station’s relocation to Gaspee Street in the 1980s, consolidating bus and rail transit in one central location. For more than a decade, officials and developers have criticized Kennedy Plaza’s suitability due to safety issues and conflicting uses of the public space. The new site, owned by the state, offers RIPTA greater control to build a modern transit hub, unlike the city-owned Kennedy Plaza.
La Autoridad de Transporte Público de Rhode Island (RIPTA) avanza en el traslado de su principal centro de transporte desde Kennedy Plaza a un terreno vacío entre Providence Place Mall, la estación de trenes del centro y la Casa del Estado. El 20 de agosto, la junta directiva aprobó iniciar el diseño arquitectónico y de ingeniería para esta nueva terminal estatal, que contará con más de una docena de muelles para autobuses. El proyecto contará con una inversión inicial de más de 17 millones de dólares provenientes de un bono aprobado en 2014, aunque el costo total podría alcanzar los 200 millones.
La propuesta busca reemplazar el espacio abierto de Kennedy Plaza por una instalación cerrada con áreas climatizadas, baños y pantallas digitales para seguimiento de autobuses. Sin embargo, la medida genera opiniones divididas entre los usuarios: algunos valoran la mejora en seguridad y comodidad, mientras otros expresan preocupación por la pérdida de rutas y el mantenimiento del nuevo espacio. El traslado replicará el movimiento histórico del servicio ferroviario en los años 80, acercando el transporte terrestre a la estación de trenes, que atiende a más de dos millones de pasajeros anuales. La mudanza responde también a problemas de congestión, seguridad y uso inadecuado del espacio en Kennedy Plaza, propiedad de la ciudad, mientras que el nuevo terreno es estatal.
